Escalofríos musicales

Estoy bastante seguro de que este fenómeno no necesito presentación. Me refiero como no, a aquellas ocasiones en que escuchas una canción, ya sea por primera o por enésima vez y por algún motivo un cosquilleo, un escalofrío, te recorre la piel. Por supuesto puede pasar no sólo con la música, si no con otras formas de arte y expresión, pero la música es un medio bastante proclive a producir este fenómeno.

Según la profesora Psyche Loui (con ese nombre estaba destinada al estudio de la mente, me parece) a esa sensación la podemos llamar con el nombre de “orgamo dérmico o de piel”. Este fenómeno, como ya hemos dicho sucede sobretodo en medios musicales debido a la capacidad para generar emociones intensas que tiene la música, pero Loui va mucho más allá por supuesto.

El principio por el que esto sucede nos dice que la música genera respuestas emocionales muy intensas y eso tiene como consecuencia, entre otras muchas cosas, la reacción física en forma de escalofrío de la que hablamos. Por supuesto, no hay un género o estilo musical idóneo, así que cualquiera que sea vuestro gusto os puede suceder.

El porqué esto le sucede con más asiduidad a unas personas que a otras no tiene que ver con la música en si, sino más bien con las conexiones más o menos fuertes de las áreas del cerebro que procesan los estímulos sonoros y las emociones. Según los estudios de Loui, existe relación entre nuestra percepción musical y la empatía que somos capaces de tener con los demás, siendo este quizás el motivo de que la música sea un elemento central en todas las culturas del mundo. Por lo tanto, podemos decir que creamos música para comunicarnos emocionalmente con los demás, siendo la música, junto con otros tipos de expresión artística, herramientas muy útiles en este aspecto.

La música es capaz de expresar emociones de una manera mucho más intensa que otros medios. Aunque la toquen peces.

Loui, al igual que otros expertos en la materia, cree que la creatividad es un rasgo que distingue al ser humano del resto de animales haciendo que el arte sea a su vez un elemento que define nuestra especie, aunque luego a cada uno nos afecte de una manera distinta.

Finalmente, sus trabajos hablan sobre la sinestesia, un curiosísimo fenómeno donde el sujeto mezcla los sentidos y puede saborear o ver la música, entre otras cosas. Pero de este tema os hablaré otro día.

Señores con capa que vuelan ¿Por qué nos gustan los superhéroes?

Una de las cosas que marcaron mi infancia y que aún hoy día siguen bastante presentes en mi vida son los cómics de todo tipo. Hoy vengo a hablaros del género superheroico. Hay una cosa que siempre me ha llamado la atención de las historias de superhéroes: ¡Son totalmente ridículas!

No hay otra forma de describir historias sobre personas que ganan poderes al sufrir un accidente, visten con mallas coloridas, calzoncillos por fuera y aún así se hacen respetar.

Si esto no es ridículo yo soy Godzilla.

Y aún así leemos estas historias, o las vemos en la pantalla. ¡Y las disfrutamos! Creo que debe haber una buena razón para ello. En primer lugar está claro que no todos somos lectores de estos cómics y es que para poder serlo creo que debemos estar libres de prejuicios y entender que los cómics pueden llegar a ser bastante serios y con historias excelentemente contadas. Pero todo esto de por sí no parece justificar la horda de lectores que tienen algunos de estos personajes.

Bien, es posible argumentar que las historias de cada personaje son distintas y tienen así mismo un tono diferente, pero también tendréis que admitir que tienen todas ellas algo en común y en mi opinión es ese algo lo que las hace tan populares.

Estoy hablando de la sencillez. ¿Sencillez? os preguntaréis. Pues si, aunque si intentamos hacer una cronología de los eventos de uno sólo de los personajes de una de las grandes compañías nos daremos cuenta de que estos personajes dan más vueltas que un yoyó, en realidad las historias son simples. Simples en comparación al mundo real.

Mejor me explico. Imaginemos alguien “malvado” en el mundo real. Puede ser un traficante de droga, un esclavista, un político corrupto, un asesino en serie… Gente que si te la cruzaras por la calle, seguramente no destacarían (a no ser que sea famoso claro!) entre el resto de viandantes. En cambio los malvados de cómic tienen otro aspecto normalmente…

Ciertamente no es tan distinto de un político.

Para resumir, los villanos de cómic, suelen ser personajes megalómanos, desquiciados, crueles y con planes de conquista mundial. Y se les reconoce fácilmente. Lo mismo pasa con los héroes, supongo que los estadounidenses saben que el tipo que lleva su bandera por traje debe estar de su parte.

Una vez más, se puede argumentar (lo sé) que esto no es siempre así, y esto se debe a que con el paso de los años los guionistas se han visto obligados a elaborar cada más sus tramas para que agraden al público. Pero aún así casi siempre el héroe gana, el villano pierde. Y si, a veces ocurre al revés, pero todos sabemos que cuando spiderman muere sólo hemos de esperar unos cuantos números para que vuelva.

Al final todo queda de la siguiente forma, Lex Luthor no se sale con la suya, el villano se lleva una tunda de Hulk, etc. Decidme cuando fue la última vez que eso pasó en la vida real.

Así que no es sólo que la sencillez se aplique al alineamiento moral de los personajes, si no que la resolución suele ser también directa. No hace falta un juicio, el alien invasor ya ha sido rechazado por Superman.

Otro factor importante es por supuesto la fantasía inalcanzable de los cómics. Estoy seguro de que si habéis leído cómics de superhéroes más de una vez habéis tenido con vuestros amigos una conversación similar a esta:

-¿Si fueras un personaje de cómic, qué poder tendrías?

-¿Y cómo lo usarías?

Y la respuesta dirá mucho de quién responde por cierto. El caso es que creo que todos podemos coincidir en que un mundo donde la gente vuela es más interesante que uno donde todos hemos de andar. Resulta más sencillo vivir en un lugar donde sabes que el tío de la capa está de tu parte, un lugar donde a pesar de que las catástrofes suceden cada cinco minutos, sabes que hay gente buena de verdad.

Todo esto se aplica sobretodo a ciertos personajes… espero poder hablaros de alguno de ellos en breve.